Fecha: 11 de julio de 2007

Cómo reducir residuos en la alimentación

1. Siempre que puedas compra los alimentos producidos lo más cerca posible a tu localidad. Ahorrarás embalajes y transporte. 

2. Cuando te sea posible, compra a granel. Así evitas embalajes innecesarios y decides la cantidad del producto que mejor se adecua a tus necesidades.

3. Rechaza de plano los alimentos presentados en bandejas de corcho blanco.

4. En muchos sitios el agua del grifo es de buena calidad, no consumas sin necesidad agua embotellada.

5. En las bebidas y líquidos opta por envases grandes y, cuando sea posible de vidrio; si es retornable, mejor.

6. Evita en lo posible los "brics" y envases de plástico. 

7. No compres nada que venga embotellado en PVC. 

8. No consumas "botes" de bebidas, compra botellas de vidrio reutilizables. 

9. Rechaza los alimentos que vienen en "bolsitas individuales" dentro de un paquete más grande.

10. Declara la guerra a los "alimentos de diseño": no son nutricionalmente buenos y por lo general vienen sobrempaquetados. 

11. Compra alimentos frescos, además de evitar envoltorios y envases, tu salud, tu paladar y tu bolsillo lo agradecerán. 

12. En ocasiones los envases (plásticos, botes, tetrabrics...) indican que son "reciclables", eso tan sólo significa que podrían ser reciclados, no que lo vayan a ser.

13. No utilices sin ton ni son el papel de aluminio y "plástico de envolver". Cuando puedas reutilízalos.

14. Evita en lo posible la comida "lista para calentar en el microondas". 

Fuente: www.ecoportal.net